Todos nos hemos preocupado alguna vez por nuestra apariencia física más de la cuenta, ya sea por algún evento especial o un plan con alguien. Pero ¿sabías que la práctica obsesiva de estas preocupaciones es considerado un problema común entre la sociedad actual?. El Trastorno Dismórfico Corporal está dentro de la categoría de Trastornos Obsesivos Compulsivos, mejor conocidos como TOC y muchas veces pasa desapercibido. Por ello, a continuación te contaremos todo sobre él:

¿Qué es el trastorno dismórfico corporal?

Es un trastorno en el que una persona presenta preocupaciones excesivas por defectos en su apariencia física, buscando la perfección de una manera obsesiva. Llevándolos a preocuparse de tal manera, que interfiere con su tiempo y calidad de vida, sintiéndose ansiosos por sus defectos físicos y limitándose a planes sociales.

¿Cómo afecta el trastorno dismórfico corporal?

Las personas con trastorno dismórfico corporal suelen comprobar constantemente su apariencia frente al espejo o la cámara de su teléfono móvil, en búsqueda de posibles defectos que en ocasiones llegan a ser mínimos o incluso imaginarios. Este tipo de conductas, y más aún en la época de la belleza en las redes sociales, los lleva a comparar su físico constantemente con otras personas y a recurrir a ayudas cosméticas como maquillaje o filtros en redes sociales para alterar su físico.

Algunas de las formas más comunes en que afecta el trastorno dismórfico corporal suelen ser:

1. Preocupación excesiva 

Su preocupación excesiva los lleva a tener episodios de ansiedad e inseguridad sobre cómo lucen. Estando constantemente nerviosos y acomplejados, disociando su mente de lo que esté realizando en el momento y afectando a su calidad de vida.

2. Búsqueda de la perfección

Los pacientes con trastorno dismórfico corporal siempre están en la búsqueda de una perfección que nunca llegará, ya que mientras no cuenten con ayuda profesional para tratar su enfermedad, nunca estarán conformes con su cuerpo. Llevándolos a buscar ayuda con procedimientos estéticos como cirugías constantes con las que no llegan a estar conformes.

3. Pensamientos depresivos

No identificar y minimizar el trastorno dismórfico corporal a pensamientos comunes de personas coquetas y vanidosas puede ser un gran error. La preocupación excesiva de los pacientes con TDC los lleva a buscar una aprobación constante con la que nunca se sienten conformes. Haciéndolos sentir avergonzados, asqueados y enfadados con su cuerpo, precipitándose en el peor de los casos a ideas suicidas.

Es una enfermedad completamente tratable. Si usted tiene o conoce a alguien con síntomas de TDC, no dude en buscar ayuda profesional. Si estás en búsqueda de psicoterapia en Zaragoza, somos un gabinete de psicología con más de 25 años de experiencia y un equipo capacitado para ayudarte.

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